Anoche me desperté y te sentí mientras dormías; tu respiración, el latido de tu corazón. Me sentí el más afortunado del mundo al saberte a mi lado.
Es increíble lo rápido que pasa el tiempo a tu lado, no es queja, es simple y sencillamente una enorme sensación de bienestar y tranquilidad la que me transmites, el tener a la más preciosa del universo enterito durmiendo conmigo, la morrita que me gustaba desde hace tanto, aún del todo no me la creo.
Pensar que nos haremos viejitos juntitos, los pequeños pero significativos pasos que damos para concretar los planes, si esto es un sueño no quiero despertar, y si lo es, que al despertar, a mi lado sigas estando tú.
Cada canción de amor que escucho lleva su nombre, es inexplicable lo enamorado que estoy y sigo de ella.
A veces me pregunto que hice de bueno en la vida para merecerla, sentir sus labios, sus abrazos, su amor me hace demasiado bien; hoy encuentro respuestas a lo que antes dolía, todo lo vivido me sirvió para llegar a su lado, y ni de loco me pienso mover de aquí.
Me encanta lo excepcional en nuestra rutina; ver sus ojos al despertar, poder besarla a cada instante, amo sentir que sea tan recíproco. Me mata cuando entre sueños nos buscamos la mano, solo para sabernos al lado, y seguir durmiendo en paz, cocinarle y probar su sazón, ayudarle con las tareas de cada día, esperando ser el mejor equipo para ella y mejorar en todo lo que se pueda para hacerla sentir en casa.
Ideamos el mejor escenario para poder avanzar a la par, y aunque laboralmente ya no estemos por el momento juntos, te prometo que haré mi mayor esfuerzo para enmendarlo lo antes posible, que me urge continuar y concretar los planes.
Lo que viene me entusiasma demasiado, me encuentro muy optimista en varios de los aspectos de mi vida en donde todos creen que tengo un panorama sombrío, el amor es el gran aliciente para seguir avate dejando de lado todas las dudas.
Omite y no pienses en lo absoluto que hay falta de inspiración, sabes que me gusta entregarme en persona y disfrutar cada momento a tu lado poniéndole todo el amor a la cotidianidad, prometo estar mas seguido por aquí, materializando, y dando mayor forma a lo venidero.
A tu lado quiero detener el tiempo, seamos eternos.
Es una sensación extraña de melancolía, cuando se trata de alejarnos por algunas obligaciones, un sin sabor muy notorio al saberme durante la rutina y la cotidianidad en nuestros sitios, pero sin tenerte a mi lado; aunque con la tecnología estamos siempre en contacto (y vaya que ayuda demasiado a mitigar la sensación), es verdad que extraño tanto poder ver tus ojos tan bonitos, oír tu risa, tus abrazos, tus besos, yo solo espero a tu regreso.
Me reconforta voltear al cielo, al ver las nubes pensar en ti, y en que falta cada vez menos para estar juntos de nuevo. No considero que sea un apego, es sencillamente el color que le das a mi mundo, y en tus brazos, el lugar donde quiero siempre estar.
Si el destino es a tu lado, jamás habrá caminos largos.
Pasaron las fechas decembrinas y un par de meses desde la última vez que estuve por aquí; no era falta de inspiración, sino que disfrutaba cada momento a su lado.
Pasamos navidad amaneciendo bajo un arbolito, por extraño que suene tanto se lo mencionaba, recibimos el año nuevo viendo fuegos artificiales en el lugar menos planeado, juntos en todo momento, no cabe duda que las vicisitudes de la vida nos conectan en formas inexplicables.
Me encuentro incrédulo sobre lo bonita que está siendo esta etapa de mi vida, el comenzar a dar forma a los planes, compartir tantos momentos con ella, sentir que forma parte de mi vida, en sus brazos encuentro mi hogar y en sus ojos, el universo.
Después de una semana de estar (un poco) lejos, por fin es hoy el reencuentro, no saben la emoción que me da pensar en volver a besarla, abrazarla, tomar sus manos. Acompañarla en estas fechas tan especiales de su vida me hace darme cuenta que en verdad estábamos destinados.
Mientras viajo en el autobús para nuestro reencuentro aprovecho para dejarle unas cuantas líneas, no sé si las leerá pronto, solo quiero volver a hacerle saber todo lo que ella es, y será para mí por siempre.
Cuando viajamos en la carretera, te juro que no hay paisaje más hermoso que verte junto a la ventana.
No encuentro algo más extraordinario que tú mirada, que esos ojos tan bonitos; poder acompañarte en los viajes me hace querer detener el tiempo, y quedarme por siempre a tu lado, mi vida.
Tras los meses más bonitos de mi vida (y vaya que lo puedo escribir en medio de una pandemia), ella me dijo que si: debajo de aquel kiosko, aquel nueve de octubre, en aquel lugar lejos de casa, con la noche como testigo del inicio de un por siempre, amor.
Estoy seguro que algo muy bueno hice en mi vida para haberme hecho coincidir con una persona tan preciosa, siempre había querido encontrarme a alguien como ella, que supera todas mis expectativas, que me hizo volver a creer en que el amor si existe, y con quién quiero siempre poder estar para lo que me quede de vida. El tiempo nos dará la razón, por hoy me siento tan feliz al poder gritar que tengo a la novia mas preciosa de la galaxia :)
Existen tantas canciones en común, que jamás pensé que redescubriría a su lado.
Siendo de las mejores semanas en la vida, estar a su lado me hace confirmar que todo el amor que dimos en algún momento se nos regresa de formas totalmente superiores; recibir el amor en la comida, en los besos, en las pláticas, incluso en los llantos. Mientras cantamos, mientras bailamos, mientras tomo de su mano, mientras dormimos juntos, mientras nuestros cuerpos conectamos.
Esta vida se trata de dejarse ir con todo por el tobogán, al fin y al cabo, uno no se encuentra en edades de andarse a medias.
Mientras envejeces encuentras que conformarse con amores tibios no le hace nada bien al alma, si bien no fue tiempo perdido, todo formaba parte de la preparación para nuestro encuentro, todo estaba destinado para nuestro momento.
Se que no fui el primero, pero lo que daría por ser el de todo lo que nos reste de vida.
Me encuentro en un punto donde por fin comienzo a sentirme pleno en varios aspectos, tengo muy claro que las personas que han pasado por nuestras vidas solamente nos ayudaron a conocer el punto en donde queremos siempre estar, y que no debemos conformarnos con algo, o con alguien, que no nos llene del todo.
Se siente un poco extraño cuando recuerdas que varios adioses llegaron y que un día, fue la última vez que viste a alguien por quien en su momento tanto sentiste, descubrir que distaba tanto de ser algo perfecto; y entender que no era ni tantito cercano a lo que puedes llegar a sentir por, y con alguien 🌚.
No es nostalgia ni melancolía, solo reflexionábamos y caí en la conclusión que todo de lo que un día nos dolió desprendernos, hizo que valiera totalmente la pena para poder llegar hasta a ti...